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Flores CBD APPLE FRITTER | CBD Indoor

Flores CBD APPLE FRITTER | CBD Indoor

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Description

Flores de CBD Apple Fritter – Dulzura y Relax

Experimenta la flor de CBD Apple Fritter de HEADZ, una joya aromática que combina la frescura de la manzana verde con sutiles notas dulces de caramelo y canela.

🍏 Aromas Deliciosos: Manzana verde, caramelo y canela. 🍏 Relajación Garantizada: Perfecta para desconectar tras un día intenso.

🔦 Método de Cultivo controlado: Cultivada meticulosamente en interior para garantizar y preservar su calidad y aroma. Libre de pesticidas

🤝🔐Legal y Seguro: THC<0,3%. Procedente de cultivos de semilla de cáñamo autorizados por la UE incluidas en el Catálogo Común de Variedades de Especies Agrícolas. Solo uso externo, aromático o de coleccionismo.

 

Flores de CBD Apple Fritter

Sumérgete en la complejidad aromática de las Flores de CBD Apple Fritter de HEADZ, una expresión botánica donde la ciencia de los terpenos desvela una huella dactilar olfativa distintiva y envolvente. Este perfil es un testimonio de la maestría en el cultivo, concebido para el olfato más refinado.

El aroma de Apple Fritter contiene un perfil rico y multifacético que se abre con una intensidad cautivadora. En sus notas primarias, domina la frescura de la manzana verde, una pincelada cítrica y a la vez suculenta, que se entrelaza con una dulzura gourmet de caramelo y un matiz especiado y cálido de canela. Este entramado olfativo sugiere la presencia de terpenos clave como el Limoneno, aportando esa chispa cítrica y frutal, y el Beta-Cariofileno, responsable de las notas especiadas y envolventes. La evolución del aroma revela capas de fondo sutiles, quizás un toque terroso o amaderado, que ancla la dulzura y la especiado, brindando una experiencia olfativa bien equilibrada y profunda.

Visualmente cada cogollo es denso y está bien formado, reflejando la uniformidad y el cuidado del cultivo. La paleta de colores es brillante e intensa, predominando las tonalidades de verde vibrante, salpicadas por pistilos que añaden un contraste visual atractivo.

Cultivadas meticulosamente en interior (Indoor), estas flores son el resultado de un entorno completamente controlado, lo que permite maximizar la producción de terpenos y asegurar una consistencia inigualable en cada lote. Este método de cultivo es fundamental para lograr aromas y perfiles definidos e intensos, manteniendo la pureza y la calidad de los cogollos, estéticamente uniformes y vigorosos. La influencia del cultivo indoor se traduce directamente en la excelencia y la fidelidad del perfil aromático que Apple Fritter ofrece.

HEADZ te invita a apreciar este ejemplar como un objeto de coleccionismo y exploración aromática, una joya para el olfato que evoca una experiencia sensorial cálida y deliciosamente gourmet. Una verdadera caricia resinosa con un fondo frutal y especiado.

 

 

Analisis COA

Ver todos los detalles
El CBD (cannabidiol) es un fitocanabinoide presente de forma natural en la planta de Cannabis sativa L.. Se genera en los tricomas, esas micro-glándulas que producen resinas ricas en compuestos aromáticos y moleculares. Desde un punto de vista científico, el CBD es una molécula estudiada por su estructura química, su estabilidad y su papel en la fisiología de la planta. Forma parte del perfil analítico que se evalúa en los cultivos de cáñamo para definir la calidad botánica, la composición y el aroma. En HEADZ lo entendemos como un componente técnico, medible y trazable, clave para identificar la autenticidad y el estándar de un producto derivado del cáñamo.
Sí, el CBD puede ser legal en España y la Unión Europea siempre que proceda de cáñamo industrial autorizado y cumpla los límites de THC<0,3% exigidos por la normativa europea. El Reglamento UE 1307/2013 define qué variedades de Cannabis sativa L. pueden cultivarse como cáñamo industrial. En España, el Real Decreto 1729/1999 exige que el cultivo use semilla certificada y mantenga los niveles de THC dentro de los límites legales. El TJUE (C-663/18) aclaró que el CBD producido legalmente en un Estado miembro no se considera una sustancia narcótica y puede circular dentro de la UE. En resumen: el CBD es legal cuando proviene de cáñamo industrial regulado y cumple con los requisitos europeos y españoles.
El CBD (cannabidiol) y el THC (tetrahidrocannabinol) son dos de los muchos cannabinoides presentes en Cannabis sativa L.. La planta produce cientos de estos compuestos, cada uno con un papel químico y botánico distinto. Entre los más conocidos están CBD, THC, CBG y CBN. Las diferencias clave entre CBD y THC son: Estructura química: ambas moléculas son fitocanabinoides, pero su forma varía, lo que genera funciones distintas dentro de la planta. Psicoactividad: el THC es psicoactivo; el CBD no lo es. Regulación: el CBD forma parte del cáñamo industrial autorizado; el THC está regulado de forma estricta por su carácter psicoactivo. Presencia en variedades industriales: estas variedades están seleccionadas para tener alto CBD y niveles muy bajos de THC, cumpliendo normativa europea.
El cáñamo produce diferentes partes: grano, tallo, semillas, hojas y flores. Cada una tiene un papel específico y puede dar lugar a distintos productos con CBD: Flores: la parte más rica en cannabinoides y terpenos, donde se concentra la mayor cantidad de CBD. Se comercializan como material vegetal botánico y se utilizan como base para análisis y extracciones. Hojas: contienen cannabinoides en menor concentración, pero se pueden usar para extracciones o mezclas técnicas. Semillas y granos: aunque prácticamente no contienen CBD, se emplean en la producción de aceites vegetales o para usos industriales, sirviendo como soporte técnico en formulaciones. Tallos: fuente de fibra y resina; algunas técnicas permiten extraer CBD de las partes externas, aunque en menor cantidad que las flores. A partir de estas partes del cáñamo, el CBD se presenta en diversos formatos técnicos y cosméticos: Resinas y extracciones: concentrados obtenidos mediante tamizado, presión o métodos de extracción controlados. Aceites de CBD: extractos estandarizados diluidos para análisis y composición constante. Vapeadores y líquidos técnicos: soluciones o cartuchos con extractos botánicos. Cremas y cosméticos: formulaciones tópicas con CBD como ingrediente regulado, evaluado por pureza, estabilidad y compatibilidad. HEADZ lo resume así: del cáñamo a la técnica, distintos formatos permiten aprovechar su trazabilidad, aroma y calidad botánica, cada uno pensado para fines técnicos o cosméticos, nunca directamente de uso psicoactivo.
La estabilidad del CBD depende de factores físicos y químicos. Para mantener su perfil de cannabinoides y terpenos intacto: Temperatura: conservar en lugar fresco y estable, evitando calor extremo que degrade los cannabinoides y altere el aroma. Luz: la luz, especialmente la UV, oxida y degrada los cannabinoides; se recomienda almacenamiento en envases opacos. Oxígeno: la exposición prolongada al aire provoca oxidación de resinas y aceites; usar envases herméticos es crítico. Humedad: el exceso de humedad favorece moho y degradación de terpenos; mantener un entorno seco. Manipulación: evitar aperturas frecuentes y manipulación directa de flores o extractos para preservar su perfil químico y aromático.
El cáñamo (Cannabis sativa L.) es una variedad de Cannabis cultivada por sus fibras, semillas y perfil botánico, seleccionada para contener niveles muy bajos de THC y concentraciones controladas de cannabinoides como CBD, CBG o CBN. Cada variedad tiene un quimiotipo, es decir, un perfil químico único de cannabinoides y terpenos que define su identidad botánica y técnica. La marihuana, en cambio, corresponde a variedades de Cannabis seleccionadas por alto contenido de THC y un quimiotipo orientado a esa molécula dominante, con un perfil aromático diferente. Diferencias clave: THC: cáñamo industrial <0,2 % THC; marihuana >0,2 % THC. Propósito de cultivo: cáñamo → fibras, semillas, cannabinoides legales; marihuana → THC dominante. Morfología: cáñamo → tallo alto y delgado, flores menos densas; marihuana → planta compacta, flores resinosas. Quimiotipo: define el perfil químico de cada variedad; el cáñamo industrial está diseñado para cannabinoides no psicoactivos, la marihuana para THC dominante. HEADZ lo resume: el cáñamo es industrial, medible y regulado, definido por su quimiotipo y cannabinoides legales. La marihuana tiene genética y quimiotipo distintos, con THC alto y regulación estricta.
El Cannabis sativa L. es una planta compleja, con distintas estructuras y compuestos químicos que definen su perfil botánico y técnico. Sus principales componentes son: Partes de la planta Flores: contienen la mayor concentración de cannabinoides y terpenos, esenciales para el análisis botánico. Hojas: contienen cantidades menores de cannabinoides, pero contribuyen al perfil químico general. Tallos: fuente de fibra y resina; su composición química permite usos industriales y extracciones. Semillas y granos: prácticamente libres de cannabinoides, ricos en aceites vegetales y proteínas. Raíces: aunque menos estudiadas, contienen compuestos fenólicos y flavonoides. Componentes químicos Cannabinoides: CBD, THC, CBG, CBN y otros cientos de moléculas menores, que definen el quimiotipo de cada variedad. Terpenos y terpenoides: responsables del aroma y perfil botánico. Flavonoides y fenoles: contribuyen a la estabilidad química y al análisis científico de la planta. Fibra y lignina: especialmente en tallos y ramas, utilizados en aplicaciones industriales. Aceites y proteínas: concentrados en semillas y granos, con interés técnico y nutricional. HEADZ lo resume: el cáñamo es una planta multifuncional, cada parte con un perfil químico medible y trazable, definido por su quimiotipo y su contenido de cannabinoides y terpenos. Su composición determina aplicaciones técnicas, botánicas y cosméticas, sin implicaciones de uso psicoactivo.