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Flores CBD FANTA HAZE | CBD Indoor

Flores CBD FANTA HAZE | CBD Indoor

Precio habitual €8,00 EUR
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Gramaje

Description

• Formato: Flor de cáñamo industrial (cogollos)

• Contenido CBD: ~12%

• THC: <0,3% (cumple normativa UE)

• Origen: Francia

• Método de cultivo: Interior (indoor)

• Apariencia: Cogollos compactos, uniformes, con correcta densidad de tricomas

• Aroma predominante: Cítrico (naranja, limón, pomelo)

• Notas secundarias: Especiadas suaves, perfil seco y limpio

• Intensidad aromática: Alta, nítida y consistente entre lotes

• Uso permitido: Aromático, decorativo o coleccionismo

• Semillas certificadas: Incluidas en el Catálogo Común de Variedades de Especies Agrícolas de la UE

Flores de CBD FANTA HAZE

Una de las cepas que seleccionamos en 2025 fue este fenotipo de Fanta Haze. Cultivada en interior, destaca por su perfil claramente cítrico —naranja, limón y pomelo— acompañado de un toque especiado típico de las líneas Haze, que aporta profundidad sin saturar.

🍊🪵🍋 Aroma
Predomina un espectro cítrico nítido: naranja, limón y pomelo.
En segundo plano aparecen notas especiadas suaves propias de la genética Haze, que aportan un final más seco y estructurado.
El resultado es un aroma limpio, directo y reconocible.

🔦 Método de cultivo
Cultivada en interior en Francia bajo control estable de luz, humedad y ventilación.
Esto se refleja en:

  • Cogollos uniformes y consistentes
  • Buena densidad de tricomas
  • Perfil aromático estable entre lotes

El contenido aproximado de CBD en este lote es del 12%.

🤝🔐 Legal y seguro
THC inferior al 0,3%, procedente de semillas certificadas incluidas en el Catálogo Común de Variedades de Especies Agrícolas de la UE.
Producto destinado exclusivamente a uso aromático, decorativo o de coleccionismo.

Analisis COA

Ver todos los detalles
El CBD (cannabidiol) es un fitocanabinoide presente de forma natural en la planta de Cannabis sativa L.. Se genera en los tricomas, esas micro-glándulas que producen resinas ricas en compuestos aromáticos y moleculares. Desde un punto de vista científico, el CBD es una molécula estudiada por su estructura química, su estabilidad y su papel en la fisiología de la planta. Forma parte del perfil analítico que se evalúa en los cultivos de cáñamo para definir la calidad botánica, la composición y el aroma. En HEADZ lo entendemos como un componente técnico, medible y trazable, clave para identificar la autenticidad y el estándar de un producto derivado del cáñamo.
Sí, el CBD puede ser legal en España y la Unión Europea siempre que proceda de cáñamo industrial autorizado y cumpla los límites de THC<0,3% exigidos por la normativa europea. El Reglamento UE 1307/2013 define qué variedades de Cannabis sativa L. pueden cultivarse como cáñamo industrial. En España, el Real Decreto 1729/1999 exige que el cultivo use semilla certificada y mantenga los niveles de THC dentro de los límites legales. El TJUE (C-663/18) aclaró que el CBD producido legalmente en un Estado miembro no se considera una sustancia narcótica y puede circular dentro de la UE. En resumen: el CBD es legal cuando proviene de cáñamo industrial regulado y cumple con los requisitos europeos y españoles.
El CBD (cannabidiol) y el THC (tetrahidrocannabinol) son dos de los muchos cannabinoides presentes en Cannabis sativa L.. La planta produce cientos de estos compuestos, cada uno con un papel químico y botánico distinto. Entre los más conocidos están CBD, THC, CBG y CBN. Las diferencias clave entre CBD y THC son: Estructura química: ambas moléculas son fitocanabinoides, pero su forma varía, lo que genera funciones distintas dentro de la planta. Psicoactividad: el THC es psicoactivo; el CBD no lo es. Regulación: el CBD forma parte del cáñamo industrial autorizado; el THC está regulado de forma estricta por su carácter psicoactivo. Presencia en variedades industriales: estas variedades están seleccionadas para tener alto CBD y niveles muy bajos de THC, cumpliendo normativa europea.
El cáñamo produce diferentes partes: grano, tallo, semillas, hojas y flores. Cada una tiene un papel específico y puede dar lugar a distintos productos con CBD: Flores: la parte más rica en cannabinoides y terpenos, donde se concentra la mayor cantidad de CBD. Se comercializan como material vegetal botánico y se utilizan como base para análisis y extracciones. Hojas: contienen cannabinoides en menor concentración, pero se pueden usar para extracciones o mezclas técnicas. Semillas y granos: aunque prácticamente no contienen CBD, se emplean en la producción de aceites vegetales o para usos industriales, sirviendo como soporte técnico en formulaciones. Tallos: fuente de fibra y resina; algunas técnicas permiten extraer CBD de las partes externas, aunque en menor cantidad que las flores. A partir de estas partes del cáñamo, el CBD se presenta en diversos formatos técnicos y cosméticos: Resinas y extracciones: concentrados obtenidos mediante tamizado, presión o métodos de extracción controlados. Aceites de CBD: extractos estandarizados diluidos para análisis y composición constante. Vapeadores y líquidos técnicos: soluciones o cartuchos con extractos botánicos. Cremas y cosméticos: formulaciones tópicas con CBD como ingrediente regulado, evaluado por pureza, estabilidad y compatibilidad. HEADZ lo resume así: del cáñamo a la técnica, distintos formatos permiten aprovechar su trazabilidad, aroma y calidad botánica, cada uno pensado para fines técnicos o cosméticos, nunca directamente de uso psicoactivo.
La estabilidad del CBD depende de factores físicos y químicos. Para mantener su perfil de cannabinoides y terpenos intacto: Temperatura: conservar en lugar fresco y estable, evitando calor extremo que degrade los cannabinoides y altere el aroma. Luz: la luz, especialmente la UV, oxida y degrada los cannabinoides; se recomienda almacenamiento en envases opacos. Oxígeno: la exposición prolongada al aire provoca oxidación de resinas y aceites; usar envases herméticos es crítico. Humedad: el exceso de humedad favorece moho y degradación de terpenos; mantener un entorno seco. Manipulación: evitar aperturas frecuentes y manipulación directa de flores o extractos para preservar su perfil químico y aromático.
El cáñamo (Cannabis sativa L.) es una variedad de Cannabis cultivada por sus fibras, semillas y perfil botánico, seleccionada para contener niveles muy bajos de THC y concentraciones controladas de cannabinoides como CBD, CBG o CBN. Cada variedad tiene un quimiotipo, es decir, un perfil químico único de cannabinoides y terpenos que define su identidad botánica y técnica. La marihuana, en cambio, corresponde a variedades de Cannabis seleccionadas por alto contenido de THC y un quimiotipo orientado a esa molécula dominante, con un perfil aromático diferente. Diferencias clave: THC: cáñamo industrial <0,2 % THC; marihuana >0,2 % THC. Propósito de cultivo: cáñamo → fibras, semillas, cannabinoides legales; marihuana → THC dominante. Morfología: cáñamo → tallo alto y delgado, flores menos densas; marihuana → planta compacta, flores resinosas. Quimiotipo: define el perfil químico de cada variedad; el cáñamo industrial está diseñado para cannabinoides no psicoactivos, la marihuana para THC dominante. HEADZ lo resume: el cáñamo es industrial, medible y regulado, definido por su quimiotipo y cannabinoides legales. La marihuana tiene genética y quimiotipo distintos, con THC alto y regulación estricta.
El Cannabis sativa L. es una planta compleja, con distintas estructuras y compuestos químicos que definen su perfil botánico y técnico. Sus principales componentes son: Partes de la planta Flores: contienen la mayor concentración de cannabinoides y terpenos, esenciales para el análisis botánico. Hojas: contienen cantidades menores de cannabinoides, pero contribuyen al perfil químico general. Tallos: fuente de fibra y resina; su composición química permite usos industriales y extracciones. Semillas y granos: prácticamente libres de cannabinoides, ricos en aceites vegetales y proteínas. Raíces: aunque menos estudiadas, contienen compuestos fenólicos y flavonoides. Componentes químicos Cannabinoides: CBD, THC, CBG, CBN y otros cientos de moléculas menores, que definen el quimiotipo de cada variedad. Terpenos y terpenoides: responsables del aroma y perfil botánico. Flavonoides y fenoles: contribuyen a la estabilidad química y al análisis científico de la planta. Fibra y lignina: especialmente en tallos y ramas, utilizados en aplicaciones industriales. Aceites y proteínas: concentrados en semillas y granos, con interés técnico y nutricional. HEADZ lo resume: el cáñamo es una planta multifuncional, cada parte con un perfil químico medible y trazable, definido por su quimiotipo y su contenido de cannabinoides y terpenos. Su composición determina aplicaciones técnicas, botánicas y cosméticas, sin implicaciones de uso psicoactivo.